- Con gran convocatoria, civismo y sentido de pertenencia, los sanfelipenses reafirman su identidad bajo el liderazgo del alcalde Jaime Torres
Teresa Sánchez/Yrene Álvarez
San Felipe del Progreso, Estado de México; 13 de octubre 2025.- En un ambiente de fiesta profundo arraigo por las tradiciones, este lunes se llevó a cabo la conmemoración del CXLVIII Aniversario de la Elevación a Villa de San Felipe del Progreso, como municipio libre, evento que reunió a cientos de ciudadanos, autoridades y representantes de diversas instituciones, consolidando así el espíritu de unidad que distingue a esta tierra orgullosamente mazahua.
El presidente municipal, Jaime Torres Marín, encabezó la ceremonia que se destacó por la cercanía con la gente y por el compromiso que ha mostrado durante su gestión para fortalecer la identidad y el orgullo sanfelipense.





Acompañado de Karina Labastida Sotelo, directora del DIFEM, de su esposa Olga Lidia Aniceto Agustín, integrantes del cabildo y sus homólogos de Jiquipilco, Ixtlahuaca, Morelos, Atlacomulco y San José del Rincón, el edil expresó: “Este aniversario no solo es una fecha histórica, sino una oportunidad para reconocer lo que somos como pueblo: gente trabajadora, unidad y orgullosa de sus raíces.
Durante el evento, las autoridades municipales y estatales realizaron la entrega de la “Presea Esperanza Mazahua” al Mérito juvenil, deportivo, literario poético y cultural, ciencias biología, química y física, artesanal, empresarial, educativo, Civil, Medio Ambiente, por una vida ejemplar Post Mortem a mujeres y hombres que han destacado en diferentes ámbitos y han puesto en alto el nombre de San Felipe del Progreso en diferentes latitudes.





Con esta celebración, la administración municipal refrenda su compromiso con el rescate de tradiciones y el fortalecimiento del tejido social, pilares que el alcalde ha puesto al centro de su proyecto de gobierno desde el primer día de su mandato.
El 148 aniversario de San Felipe del Progreso como municipio libre no solo se conmemora con una ceremonia, sino con el firme mensaje de que el pasado se honra, pero el presente se construye con participación, orgullo y visión de futuro.





